por Marita Propato y Ben Karl (ATA)
Cada otoño boreal, Portland (Oregón) recibe a sus visitantes con una explosión de colores: los árboles se tiñen de increíbles tonos rojos, naranjas y amarillos. Este año, la ciudad también acogió a profesionales de la traducción y la interpretación de todo el mundo, que se reunieron en la 65.ª Conferencia Anual de la American Translators Association (ATA), en el Centro de Convenciones de Oregón. En esta ATA65 se celebraron, durante cuatro días, sesiones plenarias, sesiones organizadas por las divisiones temáticas y de idiomas, numerosas presentaciones interesantes y actividades para el establecimiento de redes y el desarrollo profesional. El ambiente fue cálido y acogedor pese a la lluvia y el frío reinantes.
En cada conferencia, la ATA ofrece generosamente a las demás asociaciones la oportunidad de colocar mesas en una zona muy transitada del recinto para compartir información sobre sus iniciativas y proyectos. Este año, el Consejo de la FIT aceptó la invitación y organizó una mesa en la que varios de sus representantes dieron a conocer a la federación, explicaron cómo formar parte de ella y por qué es importante participar en su próximo Congreso Mundial en Ginebra, que se celebrará en septiembre de 2025.
Nos tomamos muy en serio nuestra misión (todo lo que pudimos, dado que era Halloween en Estados Unidos): repartimos marcapáginas con información sobre Translatio y el Congreso Mundial (¡con QR, claro!), conversamos animadamente con otros asistentes e hicimos mención, en varias sesiones, a la FIT y el próximo congreso.
Gracias a la Junta Directiva de la ATA y a quienes organizaron la conferencia por esta oportunidad.